Un mes en Madrid
Hace ya un poco más de un mes que estoy en Madrid y mi nueva vida es lo más cercano a lo que había soñado jamás. Ya tengo casa, teléfono e internet, por lo que se puede decir que estoy totalmente asentado en la capital.
Podría contar mil cosas, pero todo se puede resumir en una: estoy feliz como nunca lo había estado. Incluso con los contras de tener a Isa y a mi familia lejos, con los gastos que estoy afrontando y con el calor de Madrid. Sólo veo cosas positivas a mi marcha a Madrid y muy pocos puntos negativos. Una de las decisiones más complicadas que he tenido, pero también una de las más satisfactorias.
Como curiosidad, he salido brevemente en Telemadrid, en las oficinas del curro, en un reportaje (minuto 36:50).
De momento, todo marcha sobre ruedas.
Aquí es donde trabajo
Así lucen las oficinas de T2O Media cualquier día a las 9 de la mañana.

Sólo puedo decir que es un lugar genial para trabajar.
Empieza una nueva vida para mi

A veces tienes que tomar decisiones que cambiarán tu vida para siempre y yo he tomado la mía. Y no es otra que dejar Murcia para ir a trabajar a Madrid en algo que me apasiona.
Ya lo dije hace tiempo, Madrid es una ciudad que me enamoró el primer día, donde tengo grandes amigos y donde, a partir de este Jueves, viviré. Y aún con todo esto, no ha sido una decisión fácil, ya que dejo aquí en Murcia muchas cosas, aunque la más importante espero traérmela en breve.
Me marcho para trabajar en lo que siempre he querido trabajar y en lo que llevo haciendo por hobby unos 4 años. Y me marcho porque en la empresa donde voy a trabajar, T2O Media no han podido tratarme mejor.
No sé por cuanto tiempo estaré, pero lo único que sé es que ya no podré decir nunca eso de “no lo intenté”.
La realidad de los reality show
El Viernes, aprovechando que estábamos en Madrid, nos fuimos a cenar a un show-restaurante. Dio la casualidad que coincidimos en la cena, mesa con mesa, con los 3 finalistas del nuevo reality de la sexta, El Aprendiz, que se estrenó ayer. Se los llevaron a cenar como premio por ser los 3 finalistas.

Compartimos la cena con los finalistas y con todo el equipo que llevaron: 2 cámaras, 2 técnicos de sonido y dos productores o realizadores. Y gracias a ello pude ver en mis carnes como funciona todo esto de los reality shows.
Cuando he visto algo del estilo por la tele, siempre he pensado que las acciones que realizan los concursantes son naturales, dado del carácter del programa. Lo que no sabía es que es totalmente lo contrario. En todo momento los concursantes recibían indicaciones de lo que tenían o no tenían que hacer. La productora/realizadora iba marcando las pautas de la cena en todo momento, encauzandola por donde le interesaba. Como ejemplo, el sitio donde cenamos era un restaurante espectáculo, donde habían juegos y cada mesa participaba. ¿Y quién iba a ganar, estando las cámaras del programa? Evidentemente, ellos. Les fueron dadas todas las pautas para resolver los juegos y así tener una buena escena de victoria ante las cámaras.
Cuando estas imágenes salgan por la tele, se montarán para que salgan como grandes mentes que ganaron al resto de comensales. Aunque realmente fuera la productora la que dijo en todo momento qué debían decir y hacer. Todo por la tele.
Fue bastante entretenido ver como funciona todo esto de los reportajes, reality y demás. Incluso es posible que en algún plano salgamos Isa y yo masticando filete.
Por cierto, si alguien tiene curiosidad en saber quiénes son los tres finalistas, puede verlo en esta foto. ¡Ojo, el que no quiera saberlo, que no pinche!
Fin de semana en Madrid
Este fin de semana Isa y yo hemos estado de visita familiar en Madrid y hemos aprovechado para hacer algo de turismo, ya que las otras veces que he ido a Madrid poco turismo (salvo nocturno) he hecho.
El primer día visitamos el Palacio Real y la Catedral de la Almudena, la Plaza de Oriente y la Plaza Mayor.



Pero mi gran descubrimiento del fin de semana fue el Parque del Retiro. La mayoría de madrileños no saben el tesoro que tienen en dicho parque. La tranquilidad, paz y sosiego que se sienten al entrar es similar a la que se sentiría perdiéndose por un recóndito bosque. Un lujazo en pleno centro de Madrid.



Y, como en otras ocasiones, sigo prendado del metro. Me encanta. Supongo que porque es algo nuevo para mi y que los madrileños estarán un poco cansados de estar todo el día en el metro. Pero a mi me encanta.


Y por supuesto, momentazo el de la cena del Sábado con Gina y Jose, pero eso es algo de lo ya hablaré en otra ocasión… si me deja Gina…







