Nunca en mi vida vi tal cantidad de gente celebrando algo en Murcia. Ha sido algo increíble.
Nunca en mi vida vi tal cantidad de gente celebrando algo en Murcia. Ha sido algo increíble.

Y en Murcia se pone la Plaza Circular como si hubieran ganado un Mundial. No quiero pensar la locura que se desatará si al final ganan el Domingo.

5 tristes fotos | flickr
Nota: necesito un flash externo para estas situaciones…
Cada día paso unos 10 minutos en la estación de Autobuses, esperando al bus que me lleve a la Universidad. En ese tiempo me dedico a mirar a la gente que espera el autobús o que simplemente va de un lado para otro. La mayoría de ellos son jóvenes estudiantes o inmigrantes (magrebíes, latinoamericanos o africanos).
Hoy me he sentado a esperar, cuando han llegado dos patrullas de la policía nacional y se han puesto a pedir la documentación a todo inmigrante que se les cruzaba en el camino. Supongo que iban buscando a alguien ya que prácticamente solo se la pedían a sudamericanos, y a algún que otro magrebí. El caso es que de entre todos, han escogido a dos, un hombre y una chica, ambos sudamericanos, supongo yo que por falta de papeles. El hombre tenía una pinta normal, típica de un ecuatoriano, con 3 maletas enormes llenas. La chica, monísima, menor de 30 años y mejor vestida que muchas tias que salen un Sábado noche. Tras unos minutos hablando con el policía, y esperando a confirmaciones via radio, la chica empezó a soltar unas lágrimas, pero siempre dando la espalda al policia, como para que no viera que iba a llorar. Al final se los llevaron a los dos en el coche patrulla.
Al empezar a ver la escena, pensé lo típico: “Ale, un sin papeles al que le van a empapelar”, pero conforme iban sucediendo los acontecimientos, mi punto de vista fue cambiando. Sobre todo cuando en esos 10 minutos, y mientras los policias hacía comprobaciones para empapelar a la chica, pasaban por delante de ellos una decena de moros con una pinta de llevar un kilo de hachís en el culo, y otros tantos con cara de ir a violar a alguna jovencita, y ver que los policías pasaban olímpicamente de ellos.
Este tipo de cosas hacen pensar si es verdad que la justicia y las leyes son correctas o eficaces.