
Mi cuerpo aún anda recuperándose de una de las mejores fiestas a las que he asistido. En parte por ser la fiesta de un tÃo de Isa, con la consecuente presencia de la infinidad de tios y primos que tiene y en parte por ser una fiesta organizada por gente que sabe organizar fiestas.
La fiesta, en un chalet recién construido a los pies de Mojácar y con la única norma de ir vestidos de blanco, rollo ibicenco. El resto, os lo podéis imaginar. Poco más puedo decir con esta foto, aunque estos dÃas subiré a mi flickr las fotos que eché.