Bienvenida a casa Nintendo DS

Lunes 4 Febrero 2008   25 Comentarios

nintendo ds lite

No soy un gamer y creo que nunca lo he sido. Se me podría calificar de jugador ocasional ya que, salvo contadas situaciones y juegos, no soy de engancharme a un juego. Por lo menos desde hace unos años no.

Pero esta semana pasada me rondó por la cabeza la idea de hacerme con una consola portátil, para tenerla como distracción y diversión para ciertos momentos. Ahora la cosa estaba entre una PSP y una Nintendo DS.

Por precio, están las dos a la par, siendo la PSP 20 euros más cara. Pero hay un factor determinante que es el mismo que a la hora de elegir entre una PS3 o una Nintendo Wii (con el permiso de la XBOX 360) y es: potencia de gráficos o diversión. Yo, por lo menos, no me lo pensé ni un segundo.

Como jugador ocasional que soy, prefiero la diversión de una consola interactiva gracias a su pantalla táctil y la verdad es que no me ha defraudado en absoluto. Además, el poder jugar a juegos “piratas”, también llamadas copias de seguridad es tremendamente fácil, ya que no hace falta hacerle nada a la consola. Solo hay que comprar un cartucho especial.

En el mercado de los cartuchos, como ya comentó el paisano El conejo Ninja, hay decenas de tipos, de distintos precios y características. Yo me decanté por el que dicen que es el mejor o más completo, el cartucho CycloDS Evolution. Aunque también es el más caro. (Para cualquier cartucho que compréis, no dudéis hacerlo en la tienda Zona Virtual ya que su servicio de entrega no es rápido, es un cohete).

cyclods evolution

El cartucho es sensacional, ya que no tienes que hacer nada más que subir los juegos .nds a una carpeta y listo. El propio cartucho hace lo que tenga que hacerle a los juegos para que funcionen.

Y los juegos, en su mayoría cojonudos. Evidentemente hay juegos que son un pestiño, sobre todo en títulos conocidos (Pro evolution Soccer, Need for Speed y similares), pero hay una variedad de juegos punteros que quita el sentío. Aunque eso ya lo comentaré en otro post.

Así que a partir de ahora soy Nintendero.