Premios a la mendicidad

Y llegaron los diferentes premios de los blogs: 20blogs y los de bitácoras. Y como hice el año pasado, mi opinión al respecto vuelve a ser negativa.
Los blogs tienen la magia de que son tan personales que lo que para uno es una obra maestra, para otros es aburrimiento puro y duro. No se puede medir su calidad tan a la torera.
Los diferentes premios de blogs basan su sistema en los votos de usuarios a usuarios y esto es otro gran error. ¿Qué pasa si un blog mediocre tiene muchos amigos que votan y un buen blog no? ¿Es acaso un blog mejor porque lo voten más? En mi opinión, no.
En este tipo de premios suelen ganar los blogs que más mendigan los votos: banners y más banners es sus blogs, redes sociales y ruido, sobre todo mucho ruido respecto al tema. Y ahí es donde pierde la gracia el asunto. ¿Qué sentido tiene que gane el que más se ha publicitado? Sería realmente fácil coger un buen blog, con un buen número de lectores, pongamos por ejemplo NoPuedoCreer y decirles a los lectores que nos votasen a cambio de un sorteo o similar. Esto nos encumbraría ganadores de una categoría casi seguro (ya solo por el tráfico que tenemos, con que votase el 10% supongo que sería suficiente). ¿Pero significaría que somos el mejor blog de X categoría? Evidentemente no.
Pues esto es lo que pasa con estos premios. El que más amigos o tráfico tiene y más pide votos, terminará llevándose el gato al agua. Y esto, caballeros, es lo mismo que Operación Triunfo, pero en blogs. No es el que mejor canta quien termina ganando. Las amistades y amiguismos cuentan más que la calidad.
Para mi, es una pena que algunos blogs que me encantan, caigan en la chabacanería de participar en este tipo de concursos solo para ¿poder decir que se es el mejor blog? Yo, personalmente, prefiero no tener ese título y seguir creando un buen blog con buen contenido y grandes lectores.
Resumiendo: este tipo de premios solo son un reclamo para ver quién tiene el ombligo más grande.
Pero claro, esto no deja de ser una opinión personal. Para unos será una gran opinión y para otros será una estupidez. Esa es la magia de los blogs ¿no?
Imagen | JRMora








