Así he titulado la foto que acompaña al post y que tomé anoche en un momento un tanto gracioso.
La pareja, dos estudiantes recién graduados en su instituto (por lo jóvenes y lo trajeados que iban) no tuvieron miramientos a la hora de darse un magreo debajo de mi ventana.
Evidentemente, no me hubiera percatado de la situación (era la 1 de la mañana) si no hubiera sido por la escandalera que montaron minutos antes del espectáculo.
Fue bastante gracioso, porque es algo que todos hemos hecho en algún momento de nuestra juventud, pero éstos no serían muy espabilados, ya que se pusieron a darse el lote en una zona bien iluminada y con 3 edificios a escasos 15 metros. Pero la pasión es lo que tiene. Nunca sabes cuando te va a venir.
Así que inmortalicé el momento y los dejé con su frote frote nocturno.
No sé si será el ruido por tirar a una ISO muy alta, o la falta de luz o el momento en sí captado, pero esta foto pasa a ser una de mis preferidas por todo lo que evoca.
Nota: si por algún casual alguno de los dos implicados ven la foto y creen que se les puede reconocer (aunque no creo), que no duden en enviarme un mail que la quitaré sin problemas. Eso si, la próxima vez buscaros un lugar más escondido.



