Tras vivir mi primera San Silvestre Vallecana, solo puedo decir una cosa: no hay mejor manera de terminar el año que corriéndola.

El ambiente que se respira antes de la carrera y durante ésta, con gente animándote, es insuperable. No he corrido más que 2 carreras, pero supongo que no me equivocaré al decir que ésta es especial y que no tiene nada que ver con el resto.
Y es que 35.000 personas corriendo (muchÃsimas de ellas disfrazadas) dan a cualquier carrera un color especial. Y eso que todo el dÃa 30 y la mañana del 31 estuvo lloviendo y se vaticinaba una carrera pasada por agua, aunque minutos antes de comenzar, el cielo se abrió.

La carrera

La altimetrÃa de la carrera aseguraba una carrera plácida, por lo menos hasta el kilómetro 8, en el que llegarÃa la cuesta de Vallecas, 2kms mortales en los que perderÃa los 3 minutos que hice de más con respecto a la carrera del BBVA. Los primeros 8 kilómetros fueron muy bien para lo poco entrenado que iba, pero entonces llegó la cuesta de Vallecas y me entró la pájara. Bueno, el pajarón dirÃa yo. El cuerpo, las piernas y la cabeza dijeron basta y sólo las batucadas que pusieron a mitad de ésta pudieron darme algo de fuerzas para terminar la carrera sin morir de paro cardÃaco.

Al final, 53:18 a 5:19 el km quedando en el puesto 10.800 de 35.000. Para no haber corrido un solo kilómetro en los últimos dos meses, nada mal la verdad.
Como anécdotas, una mujer tardó unos 800 metros de carrera (4 minutos y pico) en explicarle a una tal Rosario que la llamó al móvil que estaba corriendo y que no podia hablar. Y luego, en la calle Serrano fue muy freak ver a Carmen Lomana animándome cuando pasé por su lado.
Resumiendo, espectacular. Espero que esta sea mi primera San Silvestre de muchas.