
Una lágrima se me ha escapado al ver la noticia de que una desgraciada tiraba a su perro desde un octavo piso porque le molestaba. Más que por la noticia, ha sido por la imagen del perro tirado en el asfalto.
Y no hace mucho tuve que cambiar de canal al ver como un desgraciado apaleaba a un pastór alemán sin motivo durante más de 5 minutos y encima en el juicio le aclamaban.
Dós imágenes que no creÃa que me afectarÃan pero al verlas veia a mi perro hippy en su lugar y me llenaba de rabia y de una profunda tristeza ya que no entiendo como se puede hacer algo asi.
A todas esas personas que hacen ese tipo de cosa sin ningún pudor, ya sea perro, gato, delfÃn o periquito, los traerÃa aquà y les enseñarÃa como serÃa la ley para estas personas.
9.11 Mile in 01:25:00 (9:20 min/Mile)
4 Comments
Sentà lo mismo que tú al ver las imágenes del perro apaleado por su “amo”. Gentuza. Y eso……… HIJOS DE PUTA. Ya la cagaron sus madres por parir a engendros asÃ.
Totalmente deacuerdo… en la rabia, en la impotencia, en la incredulidad, y sobre todo, en una cosa… HIJOS DE PUTA…. con perdón de su madre, que a lo mejor era una buena persona…. ¿Y los que aplaudÃan al “mamón” que apaleó al pobre perro?, les daba yo un palo a cada uno… encima casi le pegan al que le “echó cojones” y lo denunció, por… ioba a decir “animal” `pero evidentemente, los animales tienen más sentimientos y alma que estos HP…
no hay palabras para estas cosas. En EEUU por maltratar un animal te condenan a un año de libertad condicional y obligacion de trababajos para la comunidad durante no se cuento tiempo, ademas de la sancion económica. ¿Por qué no aprendemos un pokito de eso?
Yo a la del perro del octavo, lo tiraba personalmente de un empujón pero desde un 12º…Y el de los palos…que decir de tan aberrante situacion? ya lo comenté yo tb en su momento en mi blog. Me da miedo que haya gente tan cruel en este mundo. Eso sÃ, a mi me lo ponen delante, y le enseño perosnalmente lo que es recibir palos y no poder defenderse…que desgraciao…
Yo he condenare a todo aquel se lavantar una mano contra cualquier animal de en los que la tierra habita simplemente por el echo de hacer daño injustificadamente.