

Espero que algún día alguien me tire unas fotos tan bonitas (a mi ignorante juicio) como estas.
Blog personal de Pepe Ortuño


Espero que algún día alguien me tire unas fotos tan bonitas (a mi ignorante juicio) como estas.

Una softbox es una especie de caja para fotografiar objetos, que es capaz de difuminar la luz, de forma que no queden sombras. Es un elemento muy usado para fotografiar pequeños objetos, envolviéndolos en un color blanco sin sombras, de forma que nada distraiga la atención del objeto fotografiado.
Hay muchas formas de hacerse una softbox casera (una, dos, tres y cuatro, por poner algonas) así que esto no es más que otra manualidad que puede dar buenos resultados.
Yo he hecho la mía con una caja de zapatos, un par de folios y una hoja de calendario, de estos de pared bien grandes.

El montaje, supongo que no necesita más explicación que el que veis. Lo ideal es usar papel cebolla o similar y no folios normales, ya que difuminan la luz mucho mejor, pero es lo que tenía a mano.
Esta softbox no es exactamente como debería de ser, ya que solo le aplico una fuente de luz (por arriba) cuando en una softbox real se le aplican más (arriba y a los lados, por ejemplo). Pero bueno, el resultado es bastante aceptable, como podéis ver en esta imagen. Aunque se puede mejorar con un poco de tiempo y mejores materiales.


A la hora de tirar las fotos, uso dos flashes: el de la cámara y el externo, que uso como esclavo. El de la cámara dispara directamente al objeto y el externo lo coloco encima de la softbox. Cuando se dispara la cámara, el externo salta e ilumina desde arriba. El resto, es cuestión de variar velocidades y potencias de flash para conseguir una exposición correcta o el efecto que le queramos dar.

TAMRON SP AF 28-75mm F2.8 XR Di (A09), Focal: 28 mm, Exposición: ¹⁄₁₀₀₀ sec, Apertura: f/8,0, ISO: 400, Flash: no flash
Foto | Flickr

Foto | Flickr

Lo que veis arriba es una de las hojas que llevará un libro de texto francés. Concretamente un libro para aprender castellano, que usarán estudiantes de 15 y 16 años.
La foto que acompaña al texto es una de las que hice en Madrid y que, muy amablemente, me pidió la editorial parisina Hachette Education.
Ni que decir tiene que esta pequeña tontería me ha hecho una ilusión tremenda.
Foto en grande | flickr
Si una imagen vale más que mil palabras, 9 imágenes valdrán mucho más que 9 mil palabras.




El usar filtros en los objetivos a veces puede parecernos una tontería, pero ya comentaban que siempre es recomendable. Y vaya si lo es.
Lo que veis arriba es un filtro UV baratejo (unos 5 euros) que estaba puesto en uno de mis objetivos y así quedó después de que lo tuviera que sacar a presión del objetivo, ya que recibió un tremendo golpe, y se quedó destrozado e incrustado en el objetivo.
Por suerte, la lente no ha recibido ni un solo rasguño en el cristal, aunque por fuera se ha llevado un buen golpe. En cualquier caso, el filtro absorbió todo el impacto y protegió la lente, que sigue funcionando como antes.
Por eso, si ya lo era antes, ahora, el llevar un filtro se ha convertido en lo más importante, que nunca se sabe cuando puedes tener un percance.
Si te quieres suscribir al blog, tienes dos opciones. Agrega el feed de Fotomurcia a tu lector de feeds, o hazlo a través de tu correo electrónico
Copyright © 2012 · eleven40 theme on Genesis Framework · WordPress · Log in