Tweety

Este si que es mi agaporni. El otro, era Pirri, el agaporni de Isa.
Cuando crezca, será un precioso agaporni azul.

Los chicos de Crashcamisetas, sabiendo que me encantan las camisetas, han tenido el detallazo de enviarme la camiseta que veis.
¡Muchísimas gracias chicos!

Un día te levantas y te das cuenta que tienes una dependencia. Y no una cualquiera, una tecnológica. En mi caso, Google.
Si en el tema del hardware Apple es mi preferido, me he dado cuenta que en software la palma se la lleva Google y esto me ha llevado (al igual que a muchos) a una situación de Googledependencia.
El buscador, el correo, los mapas, el calendario y ahora el navegador, han ido cogiendo poco a poco protagonismo en mis tareas diarias, hasta llegar al punto de que soy totalmente dependiente de Google. (Sin contar otros servicios del gigante como Youtube, Feedburner, Analytics, adsense o Docs)
Evidentemente los uso porque lo que hacen, lo hacen realmente bien y, desde mi punto de vista, no tienen rival, pero no por ello me deja tranquilo. Que una empresa como Google tenga acceso a lo que buscas, lo que escribes, lo que situas o lo que planificas es un tanto inquietante.
El último servicio de Google al que he cambiado a sido a Chrome, el navegador (versión Chromiun para Mac) y de nuevo, no puedo estar más contento. Antes usaba Firefox, pero poco a poco iba comiendo recursos al sistema haciéndose cada vez más lento y pesado. Safari nunca me ha gustado.
En cambio, con Chrome tengo exactamente lo que quiero: velocidad, estabilidad y versatilidad (ahora más que nunca con las extensiones). Para mí es casi casi perfecto.
Hay que reconocer que, en cuestiones de software, lo que hace Google, lo hace bien y encima gratis. Y si no puede hacerlo mejor, lo compra. Eso si, el día que Google cierre (si llega ese día), muchos de nosotros lo pasaremos mal. Muy mal.
Ya sólo me queda usar un móvil con android para terminar de googlerizarme.

Si Apple es bueno en algo, es en mostrar a la gente “lo que necesitan”, no lo que han presentado.
Así se veía cómo descansaba. Y así suena.