Siempre he dicho que Maná son unos lloricas y que todas sus canciones son iguales. La verdad es que no me gustan mucho, pero ayer cambió mi punto de vista totalmente.
Es cierto que el ambiente en un concierto cambia totalmente el punto de vista de cualquiera. Te contagias de la gente y al final terminas metido de lleno en el concierto. Y si encima el grupo se vuelca con el público, la simbiosis es perfecta. Algo así sucedió ayer en la Vieja Condomina.
Unas 20.000 personas cantando y disfrutando al mismo tiempo y un grupo, Maná, que dio dos horas y media de un directo que no tiene nada que ver con lo que suena en los discos. Es mucho mejor. Nada de grupos de estudio que en concierto suenan distinto.
Esto nada más que me confirma lo que ha dicho el cantante de la Unión. Algo así como que el futuro de la música pasa por bajarte la música de internet e ir a los conciertos. Y si lo piensas detenidamente tiene su lógica. Los grupos mediocres de estudio dejarán paso a los verdaderos artistas capaces de hacer grandes directos, ya sean de estadio de fútbol o de sala de conciertos de pueblo. El concierto en directo es lo que hace a la gente unirse con el grupo y disfrutar de la música, ya sean Maná, Iron Maiden o Shakira (los tres mejores conciertos que he visto hasta ahora).
A ver si los artistas empiezan a darse cuenta que como se ganan al público no es yendo a programas de televisión o diciendo tonterías sobre la música e internet. Al público se lo tienen que ganar cara a cara. Y lo dice alguien que no ha comprado nunca un disco pero ha asistido a conciertos tan dispares como Iron Maiden y Shakira, ambos en dos ocasiones, Maná, El canto del Loco, Alejandro Sanz, El sueño de Morfeo, Helloween, Carlinhos Brown o Chambao.
Bueno, resumiendo, el concierto, de los 3 mejores conciertos que he visto hasta ahora. Todo perfecto, salvando un incidente que tuvimos con unas zorras en el aseo de tios.